domingo, 8 de mayo de 2011

JUNTOS, ESTUDIO Y DEPORTE

 
Ps. Franz Rivera Mansilla

“Si sales jalado (desaprobado) no vas a hacer deporte”, “cuidado que me traigas rojos en la libreta, te saco del deporte”, “estudia, estudia, el estudio es lo más importante, del deporte no vas a vivir; en cambio del estudio si”… son algunas de las recomendaciones que hacen los padres preocupados del porvenir de sus hijos.

“Mamá, no, no por favor, no me saques del deporte, te juro que voy a estudiar mucho”, “Papa, entrenar y estudiar es duro, no quiero dejar de hacer deporte, pero tampoco quiero decepcionarlos trayendo cursos desaprobados”… son algunas de las respuestas de hijos que gustan y disfrutan del deporte.

La sociedad reconoce la preparación intelectual – académica como única e indispensable orientada a forjar un futuro; el estudio es un elemento insustituible en la superación personal, y el deporte ¿Qué?

Para los padres es fácil elegir por los hijos, entre deporte y estudio, pues siempre ganara y tendrá prioridad el estudio. Los padres manejan las vidas de sus hijos, mientras estos son pequeños, pero muchos de ellos “chantajean” a sus hijos, no solo por estudio, sino que a cambio de deporte se cumplen condiciones establecidas por ellos: “solo harás deporte, si cumples con mis condiciones” viviendo así, una dura e inflexible dictadura.

La sociedad hace énfasis en la preparación y formación intelectual, mientras se rezaga al libre albedrio el movimiento y dinámica generada por el deporte; olvidando que deporte y estudio siempre deberían estar unidos.

Un individuo sin estudio está destinado a padecer mucho más que otros que lo poseen; pero así mismo, una vida plagada de hábitos sedentarios garantizara el camino directo a las enfermedades… no se trata de priorizar o decir uno más importante que el otro, simplemente se debe comprenderse ambos como complementarios e inseparables.

Una persona preparada intelectualmente no servirá de nada a la sociedad si joven encuentra la enfermedad fruto de su vida sedentaria, será paradójicamente “un burro cargado de conocimientos”; ni tampoco, un gran deportista será útil, como modelo a imitar por niños y jóvenes, sino cultiva su intelecto junto a la ética y moral, puede ser simplemente un “burro cargado de medallas”.

jueves, 5 de mayo de 2011

DEPORTE Y EL CRECIMIENTO (I)

  • Ps. Franz Rivera Mansilla

    El crecimiento es un complejo proceso fisiológico en el que influyen numerosos factores (endógenos, exógenos y mixtos), y en tal posición, no está rigurosamente demostrado que el ejercicio físico, por naturaleza, estimule el crecimiento.

    El ejercicio físico durante el crecimiento, bien controlado, ejerce efectos positivos sobre el “hábito psicofísico y fisiológico”, Platón afirmó que “los resultados de una buena educación física no solo se limitan al cuerpo, sino también puede modificar el alma misma”, en nuestro siglo, el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, Sherrington dice: “el músculo es la cuna de la mente”.

    Sin embargo, el ejercicio físico intenso durante este periodo de la vida, puede tener efectos perjudiciales, siempre que no se realice el debido control del especialista en Educación Física y Deporte, en colaboración con el técnico deportivo (capacitados y conscientes)…”que como sucede en muchos campos de la biología, los excesos pueden ser perjudiciales y deben evitarse cuidadosamente”.

    Hoy en día se proyectan actividades físicas durante el crecimiento con la orientación de “Juegos Deportivos Escolares”, que adecuadamente controlados, como ya hemos apuntado, son evidentemente beneficiosos para la salud de los niños/as, influyendo favorablemente sobre la evolución orgánica, funcional y psíquica; además es un excelente medio para seleccionar a futuros talentos deportivos.

    Médicos, conscientes en su labor ético moral, consideran que las exigencias físicas y psíquicas a niños y jóvenes atletas, constituyen una forma de abuso socialmente admitido, siendo necesario informar a padres y a los propios niños y jóvenes de los posibles peligros que puede conllevar una actividad física desmedida.

    Así, el ejercicio físico se constituye en estrés que puede afectar de forma diversa, tanto a niñas como a niños. Negativamente puede generar el estancamiento del crecimiento, retardo en la aparición de la menarquía, amenorreas, tendencia a la anorexia, descalcificación ósea, escoliosis, descenso de los niveles de testosterona en los niños, etc. (SDP)

    DEPORTE Y EL CRECIMIENTO (II)


  • Ps. Franz Rivera Mansilla
    En torno a la edad más adecuada para el inicio de la actividad física intensa y de deportes de competición, hay que tener en cuenta que la evolución orgánica y funcional no es igual en niñas que en niños.

    Considérese: El estado de salud, la preparación física previa y el deporte adaptado a la constitución psico-fisiológica; además de la edad de maduración fisiológica. También es necesario saber que no siempre existe coincidencia entre la edad cronológica y la “edad de maduración fisiológica”.

    Existen distintos criterios indicativos de “maduración fisiológica”. Por ejemplo: El sesamoideo del dedo pulgar se correlaciona con la pubertad (fase del crecimiento) y del dedo meñique con la post-pubertad (fase de terminación del crecimiento).

    Tatafiore planteó una correlación y extrapolación entre la fisiología del caballo de carreras y la del ser humano. El caballo de carreras inicia el periodo puberal hacia el año y medio, y lo termina a los dos años; a esa edad, ya es sometido a entrenamiento, para realizar competiciones serias a los tres años.

    Si comparamos, los tres años de vida del caballo corresponden aproximadamente a los 16 ó 17 años del ser humano; así a ningún criador de caballos de carreras se le ocurre quemar etapas en un potro de 12 meses. Por el contrario, es frecuente ver que dirigentes deportivos, educadores e incluso los propios padres, no solo permiten, sino que impulsan campeonatos oficiales altamente competitivos entre niños y niñas de pocos años, casi en la infancia y pubertad.

    Salvo excepciones, no debemos olvidar que “el niño no es un adulto en pequeño”. Los deportes de competición no son recomendables durante el crecimiento, pues de otro modo, “si quemamos etapas” podemos producir efectos nefastos sobre la salud.

    Pensemos que “ninguna medalla vale la salud de un niño”, y procuremos por todos los medios que el ejercicio físico y el deporte durante el crecimiento se programen para proporcionar la salud y no la enfermedad (SDP).

    martes, 3 de mayo de 2011

    DOPING Y DEPORTE


    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Resulta difícil encontrar investigadores del fenómeno Doping y deporte desde una perspectiva psicológica.

    No se debe olvidar las repercusiones negativas, a veces dramáticas, que puede producir el doping; no sólo generando al sujeto problemas físicos, sino también ser motivo del abandono de su actividad o de la pérdida de la posición social en el medio deportivo.

    Uno de los factores que generan mantenimiento o aumento de prácticas de doping prohibidas, son las eventuales ventajas de índole psicológica que emergen de ellas. Entre los “beneficios potenciales” tenemos: incremento de la fuerza, resistencia y velocidad; aumento de la agresividad; mejor concentración, actitud competitiva, coordinación motora fina y visomanual; disminución de sensaciones de temor, ansiedad y temblores; la demora en la aparición del cansancio.

    Todos los aspectos mencionados y otros que podrían añadirse, como una mejor atención o una sensibilidad incrementada, son parte inherente del deporte, aunque en ocasiones se deslinguen erróneamente de éstas por la tendencia a la separación entre lo físico y lo psicológico (dimensiones diferenciables pero coexistentes en el plano de la realidad).

    Pareciera que no se puede lograr una disminución sustancial del uso del doping, si el deportista no dispone de otros medios de carácter psicológico para afrontar los distintos problemas que conlleva la práctica de su actividad (emocionales, fatiga, etc.). Algunas técnicas psicológicas que suelen emplearse presentan ciertas peculiaridades, y pueden dividirse en:

    1. Técnicas de manejo de la ansiedad: Útiles para controlar el grado de activación ante una competición deportiva.
    2. Técnicas de entrenamiento mental: Empleados para el aprendizaje y mejora de des¬trezas deportivas, así como para afrontar la carga psicológica asociada a competiciones.
    3. Técnicas motivacionales directas: Orientadas al cambio de atributos causales inadecuados o modificación de las condiciones de la situación.

    Los recursos psicológicos mencionados, y otros que podrían añadirse, no sólo tienen la virtud de evitar el doping sino que, además, permiten mejorar el rendimiento y la salud física y psicológica de los deportistas (SDP)

    domingo, 24 de abril de 2011

    DEPORTES INDIVIDUALES VS. DEPORTES COLECTIVOS EN EL PERU

    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Algunos campeones mundiales en disciplinas deportivas de carácter individual: En Billar, Adolfo Suárez logró el título mundial en la especialidad Tres Bandas en 1961. En tenis el mayor éxito lo logró el arequipeño nacionalizado estadounidense Alex Olmedo, que estuvo situado como el jugador 2 del mundo en 1959. En Tiro tenemos a Edwin Vásquez con medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y Francisco Boza con medalla de plata en 1984.

    En surf, tanto Felipe Pomar en 1965 como Sofía Mulánovich en el 2004, se consagraron campeones mundiales. Jesús Tapia obtuvo el título Mundial de Karate en la modalidad de Kata Individual, 2009 en Francia. Los jóvenes y hermanos, Jorge y Deysi Cori, triunfaron en Singapur en el Mundial de Ajedrez, sub 14 y juvenil, respectivamente. Kina Malpartida ganó el título de la Asociación Mundial de Boxeo el 2009 en la categoría superpluma.

    En deportes colectivos podemos resaltar a nivel mundial lo realizado en la rama femenina del voleibol, obteniéndose un subcampeonato mundial en 1982. Después de ello, solo queda señalar logros a nivel sudamericano, y algunas clasificaciones a mundiales, que se celebran como títulos estelares y que no pasan de ser una discreta participación en dicho evento.

    A nivel mundial, los éxitos individuales son contundentes y avasalladores en comparación con los resultados en deportes colectivos. ¿Por qué podemos trascender a nivel individual y solo conformarnos a nivel colectivo con el clásico “jugamos bien, pero perdemos”?, ¿Será que el peruano es individualista, protegiendo así primero sus interés? o ¿Quizá sea que la sociedad en su conjunto no puede organizarse en bien común?...

    Surgen muchas interrogantes y especulaciones; así como atrevidas hipótesis que se ensayan a modo de respuesta; sin embargo, la única verdad evidenciada hasta el momento, refiere al deporte como una expresión social; un reflejo que se expresa a imagen y semejanza de una sociedad.

    Sabemos que el éxito deportivo, entre muchas cosas, deviene de esfuerzo, inversión, dedicación, perseverancia, planificación y preparación ¿En qué se está fallando? ¡Saquen sus propias conclusiones! (SDP)

    sábado, 23 de abril de 2011

    TRABAJO DE ENTRENADORES…


    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Un estudiante, en su experiencia educativa, no tiene más contacto íntimo con su profesor que el que mantiene un deportista con su entrenador. La relación íntima con el entrenador durante un periodo de meses, el trabajo, la agonía, gustos y disgustos, producen condiciones en la cual el entrenador puede convertirse en un influyente constructor del carácter o en un moldeador de la personalidad.

    Se hace importante, por no decir indispensable, que el entrenador no solo comprenda las diferencias individuales que existen entre los miembros de su equipo o institución a la que pertenece; sino que además conozca su propia personalidad, situación compleja, porque es difícil para alguien ser objetivo acerca de sí mismo. La mayoría de personas tiende a ignorar sus defectos y a justificar su posición de una u otra forma.

    Como “autoridad” y líder, el entrenador es, algunas veces, renuente a admitir que el éxito y la buena atmosfera educacional para el deportista se puede basar en su habilidad para cambiar y adaptarse. El entrenador, se inclina en insistir en que los ajustes de la personalidad debe ocurrir de parte de los deportistas.
    Debemos considerar que un entrenador tiene características de personalidad predominantes. La personalidad de éste puede moldear la de los individuos con los que trabaja (deportistas); cuanto más joven sea el deportista, mayor es la posibilidad de que sea así, conforme vaya madurando y tomando experiencia existe menos posibilidad.

    La personalidad del entrenador afecta la “filosofía“ del deporte y a su vez se refleja en el equipo o grupo deportivo con el cual tiene relación íntima. No existe el entrenador “ideal”, ni tampoco ninguno que sea completamente eficiente; siendo el éxito un elemento dependiente de cierto número de elementos como: talento, técnica, circunstancias, personalidad y carácter del equipo.

    La mayoría de entrenadores están constantemente aplicando el método de probar y errar (ensayo – error) para alcanzar medios más efectivos de manejar a sus deportistas (SDP).

    lunes, 18 de abril de 2011

    ESTUDIO EN VÓLEIBOL


    Ps. Franz Rivera Mansilla

    ¿En qué medida la personalidad influirá y determinará el estado anímico emocional del deportista en momentos previos a la competencia?, ¿Cuál es la relación que existe entre personalidad y estado anímico emocional en el deportista previo a la competencia?...
    En el 2000 realice un estudio donde se relacionaban algunos rasgos de la personalidad y los estados anímicos emocionales en un equipo de voleibol, momentos previos a una competencia, en deportistas mujeres entre 11 y 12 años de edad.

    Se evaluaron los rasgos de introversión y extroversión, estabilidad e inestabilidad (Inventario de Personalidad de Eysenk); así mismo se determinaron los estados anímicos en momentos previos a una competencia (Perfil de Estados de Ánimo - POMS), tales como la tensión, ansiedad, melancolía, cólera, entre otros estados.

    Se hallo que las deportistas con tendencia a la introversión poseen un mejor manejo de su estado anímico emocional, puesto que tienen una tendencia marcada que pasara a consolidarse como rasgo de su personalidad; mientras que las ambivertidas (rasgo indefinido entre extroversión e introversión) por encontrarse en un proceso lento y ambivalente en la consolidación de su personalidad, poseen inestabilidad emocional, que influye negativamente en su desempeño deportivo.

    Las ambivertidas presentan más vigor, energía y vitalidad en comparación con las de tendencia a la introversión, pero esta relativa superioridad de energía no es bien aprovechada, por tener una inestabilidad emocional. Las deportistas que presentan tendencia a la introversión y son muy estables poseen un mejor control anímico emocional, además existe una superioridad en cuanto al vigor y energía; siendo éstas, al parecer las que poseen una personalidad adecuada para un apropiado manejo de su estado anímico emocional.

    Ha de considerarse que los deportistas evaluadas en el presente estudio son adolescentes que transitan de la tendencia hacia la consolidación de rasgos de personalidad, definitivos y constantes en sus vidas; así mismo, se hace necesario ampliar y profundizar en las variables del presente estudio.

    lunes, 11 de abril de 2011

    ENTRENADOR RESPETADO


    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Aunque muchos entrenadores piensan que es un atributo el ser apreciado por sus deportistas, probablemente preferirían ser respetados. Con frecuencia es difícil para el entrenador saber si le respetan. El respeto es algo que se recibe más bien de forma indirecta que directa.

    Con frecuencia el respeto se manifiesta como la ausencia de comportamientos adversos de los deportistas o ausencia de problemas en el equipo. Un deportista o un equipo que respeta al entrenador generalmente quebranta poco las reglas del equipo, los deportistas sienten que es su responsabilidad demostrar respeto observándolas, en lugar de violarlas.

    El respeto con frecuencia se expresa en menos ausentismo, menos peleas, menos signos de discrepancias en el equipo y poco o inexistente socavamiento de la autoridad del entrenador y pocas señales de falsedad o desprestigio socapado del mismo. Y si ocurriera lo anterior, otros miembros del equipo se apresuran a recordarle al infractor que está equivocado.

    El entrenador nunca puede estar seguro de la cantidad o grado de respeto que cada deportista le profesa; sólo puede estar seguro de su comportamiento para intentar ganar y mantener respeto. Pueden existir numerosas razones por la que los deportistas respeten al entrenador, como:

    - El conocimiento del deporte. Saber que el entrenador es un experto y que tiene más conocimiento de su deporte que ninguna otra persona y que en un punto difícil será capaz de aportar una solución.

    - El interés individual. Al deportista le interesa creer que el entrenador está interesado en él como persona (bienestar) y no solo como un sujeto con talento.

    - La imparcialidad. Igualdad de oportunidad para demostrar el talento y que no será ignorado si su actuación no es destacada.

    - El entrenador como ejemplo. Adherido a las reglas y regulaciones tanto igual como los deportistas. Violar sus propias reglas genera falta de respeto.

    - La madurez. Entrenador como símbolo de madurez y modelo a seguir; si responde de forma infantil perderá el respeto de sus deportistas (SDP).

    domingo, 3 de abril de 2011

    DEPORTES DE ALTO RIESGO

    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Uno de los temas más intrigantes dentro del quehacer de la motivación en el deporte son las razones para participar o practicar deportes que implican serios riesgos, tales como: la escalada, el parapente, el canotaje, el paracaidismo, etc.

    Las personas dispuestas a correr riesgos parecieran estar preparadas para soportar un nivel de dolor superior al normal o al promedio de las demás personas, esto ha de darse en su afán de tratar de llegar a los límites de su potencial.

    La anticipación mental de que los estímulos dolorosos no serán severos puede reducir la experiencia de dolor y mejorar la tolerancia al mismo. Ideas de anticipación tales como “no duele, no me dolerá, no pasa nada, puedo soportar más”…suelen reducir la intensidad del dolor e incrementar su umbral.

    Investigaciones sobre motivación en deportes de alto riesgo han puesto de manifiesto el importante papel que desempeña la necesidad de demostrar “competencia” (capacidad, aptitud) a sí mismos y a los demás. Los montañeros y escaladores mencionaban entre las razones para practicar su deporte el enfrentarse al reto de la dificultad de la tarea, realizar con éxito acciones que otros no pueden, experimentar sentimientos de auto-confianza y conocer sus propios límites.

    Afrontar el estrés de los deportes de alto riesgo puede verse como una razón más para la práctica del mismo, ya que el control adecuado de las reacciones ante dicho estrés permite experimentar sentimientos de competencia (capacidad).

    Otra manera de entender los motivos que llevan a las personas a realizar deportes de alto riesgo es la necesidad de “vivir sensaciones intensas”, disfrutar de la “adrenalina” que engendra en sí el riesgo. Muchos deportistas manifiestan sentirse “vivos” cuando enfrentan el riesgo.

    En el mejor de los casos el deportista ha de poseer, por lo menos, el mínimo de medidas preventivas para proteger su vida e integridad; y en el peor de los casos, el vincularse al deporte solo por la intensidad de la vivencia, puede que degenere en una “adicción deportiva” (SDP).

    sábado, 26 de marzo de 2011

    LAS COMPETENCIAS DIRECTIVAS QUE ENSEÑA EL OCEANO / ENTREVISTA AL PSICOLOGO FRANZ RIVERA MANSILLA

    El mar atrae a poetas y... hombres de negocios. Los deportes náuticos, más allá de ser símbolos de estatus, tienen una complejidad tal que mejora habilidades muy útiles en tierra.

    Autor: Daniela Arce

    Imagínese que se encuentra en un yate y que va rumbo mar adentro para practicar vela. Probablemente tenga que hacerse cargo de un grupo o, bien, asumir que tendrá que intercambiar roles con el equipo, así como enfrentar los vientos y las condiciones del mar.

    Si hay una razón que hace atractivo estos deportes para los ejecutivos es su complejidad. 
    Así, hombres y mujeres de negocios pueden recrearse, pero también desarrollar habilidades directivas poco explotadas, por lo que es tan habitual ver empresarios, directivos y gerentes en la mar (y no sólo porque sea oneroso).

    En las actividades náuticas y acuáticas se pueden fomentar competencias directivas como la toma de decisiones, trabajo en equipo, planeación estratégica y liderazgo

    Estas se desarrollaran debido a las dificultades complejas que se deben afrontar, pues la aventura está mucho más presente, “porque se realizan en un medio 'inestable' como el agua, que desde ya tiene una repercusión sobre psiquismo humano. Hay que recordar que el hábitat de los seres humanos está desarrollada sobre la tierra, el suelo firme y no el agua”, explica el psicólogo Franz Rivera.

    Es este escenario complejo el que contribuye a que las personas -a nivel individual y colectivo- se ponga a prueba, dice Dante Nieri, psicólogo deportivo de Dantenieri, pues es ahí donde el manejo de la presión se vuelve fundamental. “Mientras menos recursos se tiene más estrés. Aunque puede haber estrés positivo y negativo, la presión se vive en función de los recursos en relación a la demanda. Entonces, mientras más herramientas tenga mejor lidiare con la presión”, dice.

    Al ver las bondades que tiene el practicar estos deportes es que el número de ejecutivos que se inscriben en cursos o de empresas que solicitan clases para los suyos, ha crecido. Así lo aseguran al menos la Academia de Buceo Scuba Chile



    (Fotografía: Adam Short, www.sxc.hu)

    En ésta los cursos asociados al desarrollo grupal o al coaching, que son solicitados por la compañías, se han incrementado en un 300% durante lo que va del 2011, en comparación con años anteriores. “Los ejecutivos han aumentado en mayor cantidad, en un 500%, ya que son muchos sus pares que ya lo realizaban, y han seguido sus consejos de una actividad sana y enriquecedora”, dice Christian Gajardo, instructor de buceo de Scuba.

    “Existen consultoras como 2BM (Daniel Briones- Socio Gerente) que nos contrató para realizar una actividad de coaching con los gerentes de área del retailer chileno D&S, hoy de propiedad de Wal-Mart, para desarrollar algunas habilidades de confianza y trabajo en equipo. 

    "También nos contrató IDIEM -un spin off de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile- como premio a sus ingenieros y arquitectos, y para que aprendieran a bucear y mejoraran ciertas habilidades”, comenta Gajardo.

    ¿Cómo los ejecutivos van internalizando las competencias asociadas a estos deportes? 

    A continuación algunas pistas.

    Trabajo en equipo: En estas actividades -en especial en los deportes de embarcación- se debe estar constantemente coordinado con el equipo o con aquellos que trabajan de forma externa, como el entrenador, por ejemplo. “El tener que manejar los mismos códigos es imperativo, porque en el mar nadie puede ir por su lado. Hay una embarcación, que representa la cohesión social y obliga a las tareas”, explica Nieri. 

    “En esto da igual que se trata de una actividad ejecutada por amigos, pues esa condición de amistad no asegurará que se logre la cohesión ni el éxito de la tarea. Se logra clarificando junto al grupo los objetivos, que contribuye a que los miembros del equipo se identifiquen con los otros. Porque se pueden ser sólo compañeros, incluso, llevarse mal, pero si se comparten las mismas metas todo irá bien”, dice Nieri.

    Cambios de roles: A su vez, es preciso que los roles cambien, pues las circunstancias definen los líderes. “En la embarcación  mantener un orden y jerarquía es más complicado. El liderazgo se comparte y las habilidades se administran en función de la demanda, como por ejemplo, ser más especialista en climas”, explica Nieri.

    Relaciones interpersonales: El mar permite, y más en el caso del buceo, que los vínculos se estrechen. “Los principios básicos del buceo es trabajar en equipo y principalmente en duplas. Instancias en que se aprende a adecuarse a las características de otro. No porque una persona patalee más lento se le deja sola, así el equipo o grupo de trabajo, busca formas de adecuarse”, explica Gajardo.

    Toma de decisiones: “El éxito de los negocios radica justamente en saber tomar decisiones y sobre esas decisiones seguir tomando otras decisiones. Si tu deporte te exige físicamente y te empuja a decidir constantemente, entonces ello, en algún momento, ha de trasladarse y plasmarse en los negocios”, opina Rivera. 

    En estas actividades la capacidad de resolución es aún más aguda que en los negocios u otros deportes, porque una mala determinación, algo no bien aprendido, mal planificado o un exceso de confianza, pueden generar la perdida de un equilibrio que no tiene que ver solo con lo inestable del mar.

    Planeación estratégica: Si para agrupar a un conjunto de persona y ' remar para el mismo rumbo' se requiere trazar metas, éstas han de obligar una planificación que produzca compromiso en el equipo.

    “Cuando se bucea en grupos debe haber una coordinación previa de los lugares que se visitarán y las maneras de llegar, como también establecer quién irá primero, quién lo seguirá y a qué velocidad. También deberán existir formas preestablecidas de -por ejemplo- chequeo del aire. Tienen que haber protocolos en caso de extravió en las profundidades máximas entre tantas otras cosas”, dice Gajardo. Todos acuerdos que deben establecerse antes de sumergirse, pues después se acaban las palabras.

    domingo, 13 de marzo de 2011

    PSICOLOGIA EN EL ARBITRAJE

    Ps. Franz Rivera Mansilla

    Los psicológicos del deporte han ignorado esta área; sin embargo creemos que su intervención en ella puede suponer un cambio trascendental para el deporte. Si la introducción de procedimientos tecnológicos de medición en los diferentes deportes representó un avance considerable, algo similar cabe esperar si logramos mejorar la objetividad en los deportes que requieren un juicio humano sin ayuda instrumental.

    Analizaremos la intervención psicológica en relación al reglamento y al comportamiento de árbitros y jueces.
    El reglamento es un elemento del deporte y, por consiguiente, el psicólogo ha de dedicar sus esfuerzos a contribuir a su mejora, que puede concretarse en tres aspectos: mejora de las descripciones de las relaciones a observar; mejora de las valoraciones, y mejora de los procedimientos de observación y registro.
    Revisar los reglamentos, buscando los factores que puedan disminuir la objetividad, fiabilidad y validez de las observaciones. La ayuda de los jueces y árbitros, entrenadores y de los propios deportistas pueden ser crucial para identificar los principales problemas y para sugerir vías de solución.

    Cuatro son los principales temas en los que la psicología podría aconsejarles:

    Los factores del campo psicológico. Ayudarles a identificar el conjunto de factores que influyen en sus decisiones durante la competición, pueden ser muy instructivos y gratificantes para ellos.

    Enseñanza de la discriminación. Programar pasos sucesivos de dificultad creciente puede contribuir a mejorar la precisión de sus discriminaciones, a diferenciar expresiones auténticas de las “simulaciones” (menos errores).

    Dinámica de la competición. Cada competición tiene su propia historia, su dinámica, de modo que árbitros y jueces no han de interactuar solamente con unas acciones de los deportistas, sino con una secuencia específica de acontecimientos.

    Reducción de la “ansiedad” precompetitiva y durante la competición. Los jueces y árbitros suelen estar sometidos a fuertes “tensiones de responsabilidad”, especialmente en las grandes competiciones, por lo que se les entrena en diversas estrategias de autocontroL (SDP)