sábado, 21 de enero de 2017

"OJO AL DEPORTE" DIARIO CORREO AREQUIPA: PADRES "PROBLEMA" EN EL DEPORTE


PADRES “PROBLEMA”

¡Observando una competencia entre equipos de niños de 5 años de edad! He sido testigo de gritos, alaridos e insultos de iracundos padres que querían y pedían la victoria a sus pequeños hijos, era inevitable ser indiferente a tan bochornoso espectáculo, pero recordé que todo padre siempre desea lo mejor para sus hijos, y el deporte no es la excepción; pero la preocupación, presión y exigencia excesiva por los logros deportivos pueden tener una influencia negativa. A mi entender hay 7 tipos de padres que pueden empeorar involuntariamente la calidad de la experiencia deportiva de sus vástagos y además, entre ellos, se pueden combinar indistintamente:

PADRES CAMPEONES (Ganar o ganar). No alcanzaron el éxito deportivo en sus vidas e intentan que los hijos llenen ese vacío. Quiere ser el campeón, es el competitivo y fanático de la victoria; consideran “objetos” de propiedad o pertenencia (“mi hijo”).

PADRES ERUDITOS (Todo sabe). Fueron o son deportistas vinculados al deporte de su hijo. Si va todo bien, incomodan expresando de forma sutil y discreta, sus puntos de vista. Quieren tener siempre la razón e intentan verse como conocedores y busca respeto o reconocimiento de su entorno por sus “amplios conocimientos”.

PADRES ENTRENADORES AUXILIARES (“Entrenador” metiche). Contradicen las instrucciones del entrenador y debido a que el pequeño está pendiente de sus indicaciones y reacciones, desorganizan el juego del equipo. Inoportuno e imprudente, escuchan poco y maximizan lo insignificante.


PADRES VOCIFERANTES (Siempre grita). Actúan como si fuera una competición profesional, gritando o insultando a los árbitros, jugadores y entrenadores rivales; incluso a veces a miembros del propio equipo. Impacientes, no escuchan y no cambian; son tercos y violentos.


PADRES HIPERCRÍTICOS (Todo critica). Tienen expectativas y objetivos poco realistas respecto a la progresión deportiva de sus hijos. Exigentes con la actuación deportiva y casi nunca están satisfechos con el esfuerzo y los resultados. Motivan poco y critican a menudo.

PADRES DESINTERESADOS (Nada importa). No reconocen el valor del deporte en la educación de sus hijos; no asistir nunca a entrenamientos y competiciones; indiferente y “super-ocupado”.

PADRES SOBREPROTECTORES (Todo importa). Exageradamente cautelosos con los riesgos que conlleva el deporte que practican sus retoños, angustiados y preocupados en demasía, mimador e inseguro y trasmiten inseguridad y temor.

¿Qué tipo de padre eres o quieres ser? El “PADRE GANADOR” es quien acompaña, apoya, motiva y promueve que su hijo se divierta; es quien solo espera el mejor esfuerzo y reconoce el mismo; es quien contribuye a descubrir “el talento” de su hijo y acompaña a desarrollarlo ¿Qué difícil tarea?, ¿Qué difícil es ser padre? dirán muchos, pero esa es la misión: proteger con responsabilidad y no sobreproteger; amar con firmeza y no ser consentidores extremos. Es mejor ser un “padre ganador” que acompañe, enseñe e instruya de la vida, del ganar o el perder, del que ama con firmeza.

Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicosociología Deportiva


jueves, 19 de enero de 2017

DIARIO CORREO AREQUIPA - Columna "Ojo al Deporte": POLÍTICOS VS. POLÍTICAS


                      POLÍTICOS VS. POLÍTICAS
El término POLÍTICA viene del vocablo griego “polis” que significa “ciudad” y gana popularidad al siglo V A.C. gracias a Aristóteles. La Ciencia Política estudia teoría y práctica de la política. El Político es quién se dedica a la política, actuando o aspirando a intervenir en la dirección de un estado, comunidad o municipio.
La política pública es una manera de "ejercer el poder" con la intención de resolver o minimizar conflictos de la sociedad; además es un curso de acción o inacción gubernamental, en respuesta a problemas y necesidades públicas (Kraft, 2006). Los tres componentes principales de cualquier política son: los principios que la  orientan (la ideología o argumentos que la sustentan); los instrumentos mediante los cuales se ejecuta (incluyendo aspectos de regulación, de financiamiento, y de mecanismos de prestación de las políticas) y los servicios o acciones principales que se llevan o deberían llevarse a cabo de acuerdo a los principios propuestos.
Para el ámbito deportivo, las políticas debieran ser más que velar por infraestructuras (fierra y cemento) y la suma de actividades promocionales dirigidas a la población, los cuales se programan sistemáticamente en un calendario. Para promover planificada y responsablemente el deporte, muchas veces no se requiere de grandes inversiones; pero sí de creatividad, información y “voluntad” de brindarle apoyo. El deporte y la actividad física en diferentes sociedades se van haciendo importantes día a día y es por ello que los 6 de abril de cada año se conmemora el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidad.
La Política Pública Deportiva debe iniciar con el estudio de la realidad (diagnóstico) para su formulación, implementación y para luego evaluar, continuar o cambiar la misma; así puede ser orientada al quehacer recreativo o competitivo dirigido a niños hasta adultos mayores; con criterio de sensibilización, promoción o prevención; orientado a sectores vulnerables o resilientes, etc. todo dentro de una misión y visión clara, orientada por objetivos y metas definidas, articulando y coordinando sectores y actividades; evaluados y monitoreados a través de indicadores y estadísticas.
¿Cuán importante es el deporte para un político? El deporte debiera ser un instrumento de cambio social en un marco de desarrollo y paz; y no la suma de actividades aisladas e improvisadas, con “inexistentes” presupuestos y visto con desdén. La política es una ciencia en beneficio de la sociedad, pero ¿está siendo aplicada al deporte?
Mg. Franz Rivera Mansilla

martes, 10 de enero de 2017

COLUMNA "OJO AL DEPORTE" (Diario Correo Arequipa) - AMARRADOS A LA INSEGURIDAD CIUDADANA



AMARRADOS A LA INSEGURIDAD
Años atrás, los juegos, en especial el fulbito se hacía en la calle, se utilizaba parques o cualquier espacio que pudiera adaptarse; la pelota no era necesaria cuando se reemplazaba por una botella de plástico, chapita o viniball desinflada; lo importante era jugar y pasarla bien. No había entrenador, ni padres, ni árbitro detrás diciendo que hacer; sin entrenamiento más que el reto de dominar tu cuerpo y mejorar, ensayo y error orientaba el aprendizaje, los conflictos aparecían y se arreglaban en la cancha; fueron años de talento. Los tiempos han cambiado y los juegos con ellos, hoy se exige la capacidad mental y se minimiza el esfuerzo corporal.
La modernidad, la vida agitada, la globalización, el incremento del parque automotor, los esquemas “competitivos” de los adultos, y sobre todo la inseguridad ciudadana, enfatizada en épocas del terrorismo (década 80) y pasada a la delincuencia organizada de hoy, impulsaron el sentir de inestabilidad y temor, mermando y descartando la parte formativa del deporte “callejero” para pasar a la moda de academias y centros de formación deportiva, ¿Qué padre, pensando que la calle es peligrosa, expondría a su hijo?
El escaso respeto al bien público, los esquemas del fulbito al “full-vaso” y las malas costumbres amarradas al licor o drogas que terminaron usando parques, jardines o lozas deportivas; motivó la “estrategia” masiva de autoridades y vecinos de cerrar espacios públicos destinados al deporte, so pretexto de seguridad y mejor administración.
Los juegos en la calle, están vía a su extinción, mientras los espacios públicos recreativos están cerrados o abiertos en horarios y para usos limitados, los alquileres de espacios privados es una alternativa a quienes puedan costearlo. El tema merece atención para diseñar políticas de promoción y uso de espacios públicos destinado al juego y el deporte.

Mg. Franz Rivera Mansilla

miércoles, 4 de enero de 2017

Diario Correo Arequipa: Columna "Ojo al Deporte" - VACACIONES ÚTILES O INÚTILES

Iniciado el periodo vacacional los padres dicen: ¿vacaciones en deporte, reforzamiento académico, descanso “merecido” o qué?... pensemos que la etapa vacacional, debe organizarse entre padres e hijos, considerando tiempos saludables y productivos.

El “libre albedrío” es poco beneficioso, pueden crearse hábitos nocivos y difíciles de revertir en el fututo; las actividades provechosas pueden tornarse en situaciones inmanejables, como el consumo ilimitado e irrefrenable de juegos en red, videojuegos, TV, internet, comida “chatarra” u otros. Los padres deben reflexionar acerca de las decisiones que imponen y las preferencias de sus hijos.
El deporte es la alternativa que brinda beneficios corporales, psicológicos y sociales; pero debe ser combinada con una actividad creativa como música, pintura, danza, origami, teatro, manualidades u otro. Menores de 6 años, eligen actividades junto a los padres, deben disfrutar y divertirse del movimiento que genera el dominar su cuerpo, a lado de otros; mayores de 8 años debiera probar y buscar su deporte favorito, mientras que los padres son apoyo y respaldo. El deporte debe ser enseñado y entendido como una actividad entretenida dentro de un estilo de vida.

Las Vacaciones son Inútiles, cuando se pasó sentado frente al TV, internet o videojuego; y no hubo más que hacer, que dormir, comer, conversar, seguir estudiando algo que disgusta o sobrecargado de deporte. Las Vacaciones son Útiles, cuando se busca, descubre o realiza uno o dos deportes divertidos; con poco tiempo de TV, internet o videojuego; va bien un viaje, leer algo interesante o repasar lo aprendido; además de desarrollar actividades creativas y responsabilidades en casa.

Los padres orientan, respaldan o deciden un orden básico en la administración de los tiempos, los cuales deben ser equilibradas entre el esfuerzo corporal y mental.

Mg. Franz Rivera Mansilla

martes, 27 de diciembre de 2016

Columna "Ojo al Deporte" ¡TRES DE CADA DIEZ! (Diario Correo - Arequipa)



(NOTA AMPLIADA). Tres de cada diez tiempos registrados corresponden a mujeres en la “Maratón Yura 2016”, evento que quedó como registro de estudio y análisis por su exitosa organización, tecnología, convocatoria y expresión de situaciones comunes en carreras pedestres en Arequipa. Podemos interpretar, sin afán de generalizar, pero si con perspectiva de reflexionar, que pareciera que el “running” es de preferencia masculina más que femenina, dejando de lado la proporcionalidad de género que posee Arequipa al 2015 (INEI 49.6% varones y 50.4% mujeres).


Extraoficialmente se dio a conocer por medios de prensa, que “Maratón Yura” alcanzó los 2 mil inscritos aproximadamente, con una asistencia de 1500 personas en el lugar de concentración, pero registraron tiempos oficiales 802 deportistas y ¿por qué la inasistencia, deserción o datos imprecisos?, será ¿Quizá muchos se animan pero frente al esfuerzo declinan? o ¿solo se inscriben motivados por los “obsequios”? o simplemente asisten y no participan o inician la carrera y van desertando por diversos factores a analizar; pero lo cierto es que la carrera de 5Km fue la elegida por el 68% de asistentes; dejando como mensaje que es la prueba preferida y que ajusta a las capacidades de los deportistas aficionados con algunos hábitos de actividad física; donde debe incluirse distancias de 3Km o menores al mismo según edades y participantes; recordemos que muchas carreras pedestres se organizan bajo el objetivo de promover la práctica del deporte e impulsar hábitos de buen cuidado de la salud.

Para continuar con el análisis alcanzaremos algunos números que nos puedan ilustrar nuevas ideas. La carrera de los 9Km presentó una participación de mujeres aún más reducida (17%) en comparación a la de 5Km (40%) lo que confirma que a mayor distancia recorrida debe poseer una mejor preparación de capacidades y eso pareciera que queda claro en el género femenino. El 32% de requerimiento del total de participantes para la carrera de 9Km evidencia que la preparación y el esfuerzo invertido es mayor en cuanto aumente la distancia de trajín; pero también deja claro que a mayor esfuerzo de la prueba, menor participación en la misma; al parecer la “fuerza” de voluntad que generan hábitos y se fortalecen a través de la práctica deportiva no está desarrollándose plenamente ¿por qué? implica profundizar en un análisis y estudio psicosocial.

Varias carreras pedestres generan rutas predecibles, quizá con la idea de trascender, ser vistoso, “céntrico” o simplemente “no hay opción” por los espacios casi inexistentes destinados a la práctica deportiva; sin embargo, ello genera riesgo para los participantes de tener cerca conductores ansiosos tratando de transitar e importándoles, según la presencia de la policía, respetar o no a los deportistas, fuera de la contaminación ambiental por el congestionamiento vehicular en tanto dure la carrera pedestre; esta situación marca una presión sutil e incómoda en los aficionados al “running” que transitan a ritmos lentos o que recién inician con la experiencia de carreras pedestres.

Una alternativa a las dificultades de las rutas, es brindar a las mismas un impacto social positivo y trascendente, trazando rutas en distritos (no céntricos) donde adultos y niños de la zona, en calidad de espectadores, puedan contemplar y motivarse al ver un grupo de personas reunidas en una actividad saludable como es la práctica deportiva. Que es preferible, tener “espectadores obligados” por la circunstancia y agitación de las carreras pedestres o solo tener contacto con espacios desolados con espectadores inquietos y molestos al frente de un volante.

Los verdaderos aficionados a las carreras pedestres, sin duda estarán presente donde se organicen los eventos, previa difusión eficiente de los mismos, estarán prestos a transitar y experimentar nuevas rutas. Una carrera pedestre de masiva convocatoria requiere un amplio espacio para el punto de concentración (partida) y de llegada que pueden ser parques, amplias avenidas, campos deportivos u otros. Recordemos también que los primeros minutos y cuadras son los más voluminosos de transito de deportistas, pasando luego a hileras de participantes en busca de su mejor ritmo de trote; es decir, que el espacio amplio de preferencia es requerida, primero para la partida, y posteriormente para la llegada, incluso en la llegada se debe considerar que los deportistas, van llegando de a pocos y varios optan por retirarse junto a espectadores que los acompañan, quedando un número reducido de personas entre deportistas, organizadores y espectadores para la ceremonia de premiación.

Por otro lado, los premios en efectivo siempre motivan, primero al deportista de élite local o foráneo que destaca por su preparación y se lo merece por su esfuerzo, dejando al aficionado con la ilusión de mejorar su tiempo o simplemente lograr terminar su carrera; un gesto que motiva e involucra a quien se esfuerza por lograr terminar su carrera es la “medalla” o algún detalle que simbolice que su esfuerzo se reconoce y que cumplió su propia meta; pero cuando no hay premio o souvenirs, incluso con una aceptable difusión del evento sumado a una causa justa y noble, la participación se reduce considerablemente, quedando el entusiasmo en los amigos de siempre, corriendo como siempre, por las rutas de siempre. Una alternativa es generar claros y marcadas categorías que dividan deportistas de “élite” de los participantes aficionados; además de generar formas más creativas de involucrar y gestionar participación. Un reto de las carreras pedestres será buscar un equilibrio entre la promoción de la actividad física o la promoción de la competencia; porque a mejores premios, mejores competidores de “élite” y más énfasis en la competencia, mientras que a entre mayor diversificación de premios, mejor asistencia y promoción de la actividad física; sin duda, muchos tema a considerar.
Vivimos en una sociedad tendiente al sedentarismo y la única oportunidad que tenemos como sociedad de que siguientes generaciones tengan mejor calidad de vida, es generando y motivando adecuados estilos de vida; y el deporte juega un rol importante. Existen muchos datos y temas que analizar, en especial la escasa presencia de mujeres en las carreras pedestres (según los tiempos formalmente registrados), donde los organizadores de futuros eventos deben contemplar estrategias que motiven la participación femenina y mejore ese tres de cada diez.


Mg. Franz Rivera Mansilla