lunes, 20 de abril de 2020

FÚTBOL en “manos” del COVID-19

Coronavirus: la particular protesta de los jugadores de Gremio ...
En septiembre del 2018, el fútbol peruano sintió la “amenaza” de FIFA de ser sancionado por injerencia gubernamental, hecho que enfrentó a la FPF y al Congreso de la República por la “Ley Oviedo” 30727 de Fortalecimiento de la Federación Deportiva Nacional Peruana de Fútbol. Hoy 2020, dos años después, el destino del fútbol está en manos de la decisión gubernamental ¿paradoja de la vida?
No se conoce de peste que detuviera el fútbol en todo el mundo, como si lo ha hecho la pandemia por COVID-19; siendo el peor escenario a raíz de una plaga, el jugar a puerta cerrada, cambiar de sede, reformular el sistema de campeonato o competir bajo el marco de temor y riesgo.
El gobierno tiene la difícil decisión de autorizar el reinicio del fútbol de la Liga 1 y el deporte en general, considerando medidas y restricciones del caso; o puede sentenciar al “espectáculo” social y quehacer productivo del fútbol, a la suspensión prolongada; haciendo primar la salud, el orden y la vida humana ¿Cuánta necesidad tenemos de un Ministerio del Deporte?
Por otro lado, de reiniciar la Liga 1, los protagonistas tendrán que sobreponerse a los temores propios de post cuarentena y distanciamiento social, adaptarse a estadios vacíos, lidiar con la desconfianza y los protocolos “obsesivos” de limpieza; disfrutando de una frágil licencia que podría vulnerarse con un solo contagio, echando abajo todo intento de promover el fútbol; y así el gobierno sumaría una mala decisión, “un remedio peor que la enfermedad”, y ¿qué sería de otros deportes?
En medio de una frágil cuarentena, será una semana difícil, donde estará presente el conflicto, la necesidad, la presión y los intereses sociales que marcarán decisiones de reinicio de actividades productivas. “Las especies que sobreviven NO son las más fuertes, NI las más rápidas, NI las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio” (Charles Darwin).
Mg Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo

lunes, 13 de abril de 2020

CONFINAMIENTO: Levanten la mano los “vulnerables”


Al 7 de abril, suman más de 52 mil los detenidos por no respetar el aislamiento social, entre ellos ciudadanos haciendo deporte. La vulnerabilidad es el riesgo que una persona o sistema puede sufrir frente a peligros inminentes, siendo la probabilidad de ser “herido”, por factores externos vinculados a condiciones de vida (necesidades) o internos (subjetividad).
El deporte frente al “encierro” ve restringido el beneficio a la “descarga de energía muscular”, siendo una amenaza y afectando el factor psicológico que se traduce en comportamiento. Para protegerse debe:
1. El deportista de alto rendimiento debe vigilar “los muchos”, mucho dormir, mucho comer, mucho PlayStation, mucho internet, mucho no hacer nada, etc., para ello la organización de actividades y horarios es perfecto; pensando en mantenerse activo, ordenado en su sesión deportiva y creativo en su quehacer personal y familiar.
2. El aficionado deberá de adaptar de forma creativa, rutinas de esfuerzo físico, organización de sus tiempos y romper cualquier sensación de “asfixia” en espacios “libres” de la casa como una azotea, patio, jardín, balcón u otro parecido.
La fragilidad de la salud mental en el “encierro”, más el esfuerzo desarticulado por atender la misma y la resistencia al cambio de hábitos, ve asomar la imprudencia e irresponsabilidad justificado en nombre del deporte, como los que piensan que están en sus “cortas vacaciones”, los rebeldes, ingenuos, envalentonados, desinformados, graciosos o payasos, vivos o bacanes que hacen deporte fuera de la casa.
Los auténticos deportistas tienen a su favor el beneficio de la disciplina (factor de protección), debiendo ser “ejemplo” en éstos momentos que se requiere de “disciplina social” para prevenir contagios. “Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad” (David Viscott).
Mg Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo