En septiembre del 2018, el fútbol
peruano sintió la “amenaza” de FIFA de ser sancionado por injerencia
gubernamental, hecho que enfrentó a la FPF y al Congreso de la República por la
“Ley Oviedo” 30727 de Fortalecimiento de la Federación Deportiva Nacional
Peruana de Fútbol. Hoy 2020, dos años después, el destino del fútbol está en
manos de la decisión gubernamental ¿paradoja de la vida?
No se conoce de peste que detuviera el
fútbol en todo el mundo, como si lo ha hecho la pandemia por COVID-19; siendo
el peor escenario a raíz de una plaga, el jugar a puerta cerrada, cambiar de
sede, reformular el sistema de campeonato o competir bajo el marco de temor y
riesgo.
El gobierno tiene la difícil decisión de
autorizar el reinicio del fútbol de la Liga 1 y el deporte en general,
considerando medidas y restricciones del caso; o puede sentenciar al
“espectáculo” social y quehacer productivo del fútbol, a la suspensión
prolongada; haciendo primar la salud, el orden y la vida humana ¿Cuánta
necesidad tenemos de un Ministerio del Deporte?
Por otro lado, de
reiniciar la Liga 1, los protagonistas tendrán que sobreponerse a los temores
propios de post cuarentena y distanciamiento social, adaptarse a estadios
vacíos, lidiar con la desconfianza y los protocolos “obsesivos” de limpieza;
disfrutando de una frágil licencia que podría vulnerarse con un solo contagio,
echando abajo todo intento de promover el fútbol; y así el gobierno sumaría una
mala decisión, “un remedio peor que la enfermedad”, y ¿qué sería de otros
deportes?
En medio de una frágil
cuarentena, será una semana difícil, donde estará presente el conflicto, la
necesidad, la presión y los intereses sociales que marcarán decisiones de
reinicio de actividades productivas. “Las especies que sobreviven NO son las
más fuertes, NI las más rápidas, NI las más inteligentes; sino aquellas que se
adaptan mejor al cambio” (Charles Darwin).
Mg Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo