VAR significa Video Assistant Referee, traducido “arbitro asistente de video” (videoarbitraje) que asiste técnicamente a los árbitros sobre el césped, empleando imágenes de cámaras de televisión; y es vigente desde la Copa Mundial de la FIFA del 2018. Se usa en 4 supuestos que son decisivos: Determinar un gol, establecer si ha habido penalti, decretar si una acción merece tarjeta roja e identificar correctamente a un jugador a la hora de imponer una sanción.
El VAR funciona con un equipo de 3 árbitros reunidos en una sala que dispone de tecnología para el análisis de imágenes tomadas de distintos ángulos; los cuáles tienen conexión directa para el dialogo con el árbitro del encuentro (intercomunicador); ésta “asistencia” no es la última autoridad sobre el campo, pues el árbitro principal puede revisar la acción en la pantalla que está cerca al campo y luego tomar la decisión según su propio criterio.
La principal crítica apunta a la pérdida de ritmo en el juego y al concepto que algunas acciones no tengan su decisión inmediata, pero ¿merece la pena minimizar los errores arbitrales que actualmente se cometen? y ¿será importante un juicio más exacto y un valor de la justicia más elevado?
El VAR es un sistema en evolución que otros deportes colectivos ya adoptaron –tenis, rugby, fútbol americano, baloncesto…- y usan la asistencia del video en su alto rendimiento, según sus propios procedimientos. Los deportes evolucionan y ¿quiénes más están obligados a “evolucionar” junto a la disciplina deportiva?... continuará
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo del Deporte
