La Lepra fue avisada hace más de 3000 años como una maldición de los dioses y el castigo del pecado; los enfermos fueron lanzados al “aislamiento” lejos de sus comunidades porque generaban miedo y repugnancia; solo en 1873 el médico noruego G. Hansen probó que era una enfermedad infecciosa y no una “maldición”. La ciencia avanza, pero la conciencia a veces se “ancla” en los miedos de lo desconocido o la incertidumbre. El deportista, aficionado o profesional, amateur o de alto rendimiento, vigente o “recordada gloria” que haya “convivido” con la Covid19, ha podido experimentar en menor o mayor medida, el miedo a lo desconocido o el rechazo del entorno.
Los ESTEREOTIPOS son creencias de fuerte influencia en el pensamiento, referidas a características o rasgos, que permite “reducir” el esfuerzo mental y desempeñan un papel fundamental en todo prejuicio, como: “los deportistas son fuertes y saludables, pero sí dio positivo, serán máquinas de contagio o se lo merecen”. Luego se ancla el PREJUICIO que es una actitud (generalmente negativa) hacia miembros de algún grupo, basado en la pertenecia al mismo, como: "silos deportistas son fuertes, no les importa los débiles; mejor estar lejos porque dan miedo". Posterior a ello, crece el ESTIGMA como característica personal que otros perciben negativamente: "Si es deportista y tiene Covid, él es mucho más peligroso"; pero todo culmina en la DISCRIMINACIÓN que es un comportamiento negativo dirigido a miembros de un grupo que son objeto del prejuicio: "el rechazo en sí" (R. Baron).
Un deportista infectado, con su salud a salvo, podria socialiar espontaneamente su situación, y hasta ser ejemplo de responsabilidad para muchos que no lo son (para los irresponsables); la enfermedad obliga a informarse, sin sobrecargarse, a valorar la información que te protege y que te haga mejor persona, porque "el contagio de los prejuicios hace creer muchas veces en la dificultad de las cosas que no tienen nada de difíciles" (P. Baroja)
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo
@franz.riveramansilla