Luego de la expectativa internacional sobre Lionel Messi y el FC Barcelona, queda de referencia la importancia de contratos, transferencias e inversiones en el deporte, en especial en el fútbol; además genera espacio de intentar comprender los procesos deportivos con mucho dinero y sin éxitos de trascendencia.
Factor Humano: La buena remuneración o adecuado trato, predispone, pero no garantizan el mejor rendimiento, porque otros factores del entorno interactúan e influyen (familia, amigos, pareja, diversión, frustración, miedo y otros).
Medio o Fin: Es un medio cuando provee “tranquilidad” al deportista y su entorno (confort, alimento, estudio, etc.) o un fin cuando todo gira en torno al dinero por dinero (avaricie). ¿Manejan o son manejados por dinero?
Motivación y Necesidad: El dinero motiva porque satisface necesidades, la cual encadena otras nuevas; motiva el bienestar familiar, un mejor contrato a futuro, negocios u otros; pero el cubrir solo necesidades “triviales” da una frágil y aparente “estabilidad”.
Evolutivo: Aún con la mejor economía; si se desconoce, improvisa o se usa como “cliché” la ciencia y tecnología orientada al deporte; irá en desmedro del resultado deportivo. Automatismo y simplismo en el manejo del dinero.
Máquina o Humano: Se percibe al deportista como la “máquina de hacer deporte a cambio de dinero” (enfatizado en el fútbol); soslayando factores como el sentir, pensar, expresar y esforzarse día a día.
Lo ideal es equilibrar estratégicamente el dar dinero con el buen trato, en un contexto de modernidad y ciencia, potenciando buenos deportistas y buenas personas. El dinero es útil, necesario e importante, pero concebir que en el deporte se resuelve todo con dinero (particularmente en el fútbol), es un error. El dinero podrá ser el “mejor” motivador, pero difícilmente será el mejor psicólogo. “El dinero y el éxito no cambian a las personas; solo magnifican lo que ya estaba ahí desde un comienzo” (Will Smith).
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo
@franz.riveramansilla