Antes de la pandemia el interés, vínculo, proximidad y compromiso existente entre las personas y la actividad física – deportiva (excluye deportistas de competencia) se manifestaban de formas diferentes que describiré a continuación:
AVERSIÓN: Repugna, rechaza y se aleja de todo vínculo directo e indirecto al deporte; generalmente poseen estilos de vida sedentarios o pasivos, rechazando o dando su desprecio a toda expresión del mismo; aparentemente negado, renegado o “traumatizado”. Se refiere al deporte en comentarios insultantes.
INDIFERENCIA: Despreocupación, apatía o neutralidad frente al deporte; pueden o no ser sedentarios. Observan o se involucran rara vez, como en situaciones especiales o casi obligados por la circunstancia. “Ignora” voluntaria o involuntariamente el valor del deporte.
AFICIONADO: “Atento” frente al deporte en general. Alguna vez fue o es deportista aficionado (recreación) de uno o varios deportes. Asiste a escenarios deportivos de vez en cuando como espectador; admira, se sorprende y se informa del acontecer deportivo local, nacional e internacional.
SIMPATIZANTE: Seguidor activo, afanoso y con “especial” vínculo a una disciplina deportiva. Va frecuentemente a los escenarios deportivos, se identifica con alguna institución y está pendiente del acontecer del deporte de su preferencia.
HINCHA: Fanatismo vinculado a la expresión desbordada de las emociones por un resultado deportivo; apasionado y “apegado” a una institución y disciplina deportiva en específico; suele actuar irracionalmente y puede caer en delitos; aquí estarían las “barras bravas”, pueden matar o morir por su deporte favorito.
En pandemia debes preguntarte: ¿cómo es mi relación con la actividad física y el deporte?, ¿qué tanto cambio mi vínculo?... dime como es tu relación con el deporte y podré decir algunos de tus hábitos de vida saludable; y es que “muchas cosas se hacen problemáticas por una sola razón: el descontento con uno mismo” (Anna Freud)
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo
@franz.riveramansilla