En
líneas generales, el RITUAL es una sucesión de acciones ejecutadas por su valor
“simbólico”, casi automatizadas y habituales para quién lo realiza; son
acciones sustentadas en alguna creencia, recuerdo o memoria de un contexto
determinado; pudiendo ser de carácter religioso, espiritual, ideológico,
político, deportivo, económico, amoroso, etc.
En
el deporte, son varios los rituales que se pueden observar a través de los comportamientos
organizados que muestran los deportistas, entrenadores, dirigentes, jueces, árbitros
y demás; por ejemplo, basta recordar la secuencia de movimientos repetitivos
que un tenista realiza antes de cada saque o como el futbolista que cumple un ceñido
“protocolo” para vestir sus implementos y ropa deportiva (siempre son los
mismos y en el mismo orden). Los rituales deportivos están ligados a todos los
deportistas y deportes; además pueden contener o estar asociados a la CÁBALA.
La
cábala es la interpretación mística dirigida a acciones que han de “brindar
suerte y buena fortuna” al deportista en el camino de su mejor rendimiento; pero
si ejecutándose la cábala y el rendimiento deportivo es negativo, lo más
probable es que sea cuestionada, cambiada y, en consecuencia, también es posible,
que se reemplace o modifique el ritual deportivo.
El
factor negativo se manifiesta cuando se da la asociación y dependencia ilógica
y sin sentido entre la cábala, el ritual y el rendimiento deportivo; lo cual
significaría que los resultados deportivos solo estarían en manos del azar y la
suerte (buena o mala).
Mg. Franz
Rivera Mansilla
Psicólogo
Deportivo