
Recordemos que un MITO es la historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona, cosa o circunstancia y les dá más valor del que tienen en realidad; en el deporte, como en otros contextos sociales, siempre se repite: “LOS NIÑOS SON EL FUTURO DE UN PAÍS”.
Se dice que los niños son el futuro de una sociedad, pero ¿en verdad lo son? Los niños son el presente y una realidad que no se debe ignorar y menos olvidar; pero ¿qué futuro será aquel que no se atiende y construye en el presente?, será ¿qué no hay futuro que no se “esconda” en el presente? Los niños “respetados” en su condición y atendidos en sus necesidades es posible que tengan un desarrollo favorable y una convivencia sana; caso contrario, están reservados a consolidarse en el “conflicto” y manifestarse como adultos menos predispuestos al cambio, obstinados en sus errores y orgullosos de sus esquemas mentales.
Ser niño en ésta época puede tornarse difícil e incluso injusto. Los accesos a espacios recreativos gratuitos son escasos, la violencia y el peligro siempre asechan, el énfasis en la competencia está presente, la expectativa y la presión por ganar siempre se manifiestan. Los pequeños, de 3 a 9 años, son competitivos por naturaleza, pero el adulto suele ejercer presión para que compitan y ganen; el niño se divierte, pero el adulto exige resultados; el niño admira al adulto, pero el adulto no comprende su protagonismo.
Hoy, pensemos que estamos haciendo por nuestros niños y no solo repitamos por “moda”: “Los niños son el futuro de un país”
Mg Franz Rivera
Mansilla
Psicólogo Deportivo