
Tiene
la responsabilidad de formar buenos deportistas y mejores personas; son admirados,
respetados e influyentes para los pequeños, pero ¿saben del “poder” que tienen?
- Son EJEMPLO a imitar las 24 horas al
día (hábitos, vocabulario, carácter, aseo, etc.). Imitados por inercia sin cuestionar
lo correcto de lo incorrecto.
- El ÉXITO no es proporcional a los juegos que gana en competencia, sino al
número de niños que se divierten haciendo deporte con él.
- CREAR y desarrollar nuevos ejercicios,
es más interesante que solo copiarlos; deben promover la creatividad, competitividad,
deportividad, enseñando a perder y ganar.
- Muchas cosas son POSIBLES laborando
con los niños. El distraído atiende, el indisciplinado se disciplina, el tímido
se relaciona, etc.
- No debiera “cerrar las puertas” (NEGARSE)
a un niño que quiere hacer deporte con él. Debería estar dispuesto a enseñar,
formar y orientar a quien lo admira y lo busca.
- Debe COMPRENDER el esquema de
prioridades del niño y su familia;
tales como estudio, estar en familia, viajes, amistades, etc.
- Los PROBLEMAS de adultos serán entre
adultos; no deben afectar, ni contaminar, ni mucho menos perjudicar a los
pequeños.
- Laborar con exigencia y disciplina. Las recompensas
llegan cuando no lo esperas.
- La mejor forma de progresar es asumir la responsabilidad
de acciones buenas y erróneas. Afrontar los problemas con soluciones creativas.
Siempre debe estar predispuesto al aprendizaje y la mejora continua a través del estudio, capacitación, observación u otras fuentes.