¿Qué lugar ocupa el deporte en la vida de las personas? En lo práctico, los días transitan entre NECESIDADES y PRIORIDADES que dan forma al estilo de vida; en este quehacer diario se han ido acentuando y “normalizando” desequilibrios psicológicos como el estrés, depresión, ansiedad y otros, con los que cada quién aprende a convivir o manejar, en menor o mayor grado; y son las situaciones impredecibles de URGENCIAS y EMERGENCIAS que vulneran aún más el aparente “equilibrio”.
En tiempo de pandemia se han sumado e incrementado las dosis de miedos, incertidumbres e indiferencias; tres elementos que en los estilos de vida se han combinado en diferentes circunstancias y proporciones. En la tensión y exigencia de la época, con el afán de encontrar un estilo de existencia “saludable” florecen actividades orientadas a la DIVERSIÓN y RECREACIÓN de acuerdo al contexto actual, oscilando entre actos sedentarios, comidas / bebidas poco saludables y justificaciones mentales para el menor esfuerzo. La actividad física y deporte surge como un hobby, una alternativa que algunos encontraron por casualidad, imitación o recomendación; un soporte para un estilo de vida saludable, paralelo a la moderna idea comparativa del factor competitivo, el cual insinúa un sutil mensaje avalado por el entorno: “si sirves, tienes espacio y si no, ve que haces”. El sedentarismo gana espacio en la mente, las actitudes y los comportamientos; se hace menos actividad física y deporte; y el poco que se expresa involucra una connotación competitiva o de espectáculo; y otras veces de “juegos” que rompen normas sanitarias.
En la escala de necesidades sociales, el deporte no tiene un lugar privilegiado, y si a ello sumamos que los gobiernos emergen de dichas realidades, solo podemos esperar “POSTERGACIONES” y la frase mejor elaborada para estos casos, “NO HAY PRESUPUESTO”; pudiendo ser un instrumento para el desarrollo social y un estilo de vida en beneficio de la salud.
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo
@franz.riveramansilla