Recordemos
que un MITO es la historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona, cosa o circunstancia y les dá más valor del que tienen en realidad; en el deporte, como en otros contextos sociales, siempre se repite: “LOS NIÑOS SON EL FUTURO DE UN PAÍS”.
Se
dice que los niños son el futuro de una sociedad, pero ¿en verdad lo son? Los
niños son el presente y una realidad que no se debe ignorar y menos olvidar; pero
¿qué futuro será aquel que no se atiende y construye en el presente?, será ¿qué
no hay futuro que no se “esconda” en el presente? Los niños “respetados” en su
condición y atendidos en sus necesidades es posible que tengan un desarrollo favorable
y una convivencia sana; caso contrario, están reservados a consolidarse en el
“conflicto” y manifestarse como adultos menos predispuestos al cambio, obstinados
en sus errores y orgullosos de sus esquemas mentales.
Ser
niño en ésta época puede tornarse difícil e incluso injusto. Los accesos a
espacios recreativos gratuitos son escasos, la violencia y el peligro siempre
asechan, el énfasis en la competencia está presente, la expectativa y la
presión por ganar siempre se manifiestan. Los pequeños, de 3 a 9 años, son competitivos
por naturaleza, pero el adulto suele ejercer presión para que compitan y ganen;
el niño se divierte, pero el adulto exige resultados; el niño admira al adulto,
pero el adulto no comprende su protagonismo.
Hoy, pensemos que
estamos haciendo por nuestros niños y no solo repitamos por “moda”: “Los niños
son el futuro de un país”
Mg Franz Rivera
Mansilla
Psicólogo Deportivo
Habiendo pasado la
“efervescencia” emocional de la “Copa América” en el Perú, queda reflexionar en
torno a éste fenómeno social. Las interrogantes: ¿El fútbol que dejó en la
conciencia social del aficionado?, ¿el fútbol peruano ya no depende de los “cálculos
matemáticos” (calculadora)?, ¿Habrá quedado atrás la frustración del “jugamos
bien, pero perdimos” o “casi ganamos”? o ¿Será que el fútbol peruano pasó de lo
impredecible y “gitano” rendimiento a la era de regularidad y estatus de
selección competitiva?
Al parecer la afición
se aferra a la idea de lo impredecible que es el rendimiento deportivo, para
renovar su emoción, esperanza e identidad; revelando la necesidad de sentirse “ganador”;
por otro lado, quedó la intolerancia y sensibilidad de la afición frente a los
pesimistas y realistas, señalado como “antiperuano” por no creer en la
selección.
El mensaje que dejó el
fútbol fue: Perseverar ante la adversidad, levántate si sufriste una caída, la
unión hace la fuerza siempre que confíes en ti, unidad familiar y sintonía social
con identidad y autoestima. La emoción del fútbol se hace referente a la generación
de jóvenes peruanos, menores de 25 años, que empieza a creer y confiar que ¡si
se puede!; la generación mayor de 45 años va dejando el pasado glorioso para
vivir un presente renovado; mientras la generación entre 26 a 44 años, se
mantiene expectante, aunque en duda, de lo que ve.
Queda vivir en el
presente y esperar los próximos “capítulos” que escribirá el deporte peruano a
nivel internacional.
Mg Franz Rivera
Mansilla
Psicólogo Deportivo
Definiremos
un MITO como la historia imaginaria que altera las verdaderas
cualidades de una persona, cosa o circunstancia y les da más valor del que
tienen en realidad. La política tradicional es una gran fuente de inspiración, creadora de
mitos vinculados al deporte. El relato comienza entre rumores, creencias y
entornos íntimos de un candidato; luego son convicciones mentalmente repetitivas,
para ser “estribillos” en los discursos de campaña o gestión; y se cierra el
“círculo vicioso” en la propalación y convencimiento de propios y extraños. Por
ejemplo:
“UN CAMPO
DEPORTIVO PREVIENE VICIOS Y MALOS HÁBITOS DE LOS JÓVENES”: Se sabe que el
deporte es un actividad que disciplina a la persona, pero esta condición existe
cuando el deporte alcanza un valor significativo e importante en la vida del
individuo; por otro lado, los espacios deportivos, son puntos de reunión de
grupos de variadas edades, niños que pugnan por espacios al igual que los
adolescentes, adolescentes que quieren sentirse respetados como los “grandes”
(adultos); y adultos de costumbres recreativas bohemias, dando penosos “espectáculos”
a niños y adolescentes, los cuales posiblemente repitan y aprendan “ejemplos” vistos,
cerrándose un nuevo “círculo vicioso” de vicios y malos hábitos.
Un espacio destinado al deporte es tangible pero
inerte, el cual no garantiza la prevención de “nada”; sin embargo, si el mismo
es vinculado a un programa o proyecto social, daremos mayor posibilidad a que
el deporte sea un instrumento de aporte social; pero ¿quién lo hará?
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo
Revisemos un poco de Historia de "Copa América": De 46 ediciones,
iniciada en 1916 a la fecha, Perú fue 2 veces campeón (1939 y 1975), una vez
subcampeón (2019), 8 veces quedó en 3er lugar (1927 – 1935 – 1949 – 1955 – 1979 – 1983
luego 2011 y 2015) y fue 5 veces 4to lugar (1929 – 1941 – 1957 – 1959 y 1997) siendo en
la historia de la “Copa América” un 6to lugar de 10 países sudamericanos
participantes, correspondiéndole el 35% de “protagonismo” en toda la historia de la "Copa", mientras que Uruguay que tiene el mayor registro posee el 76% (entiendase "protagonismo" como el porcentaje que compitio un lugar entre los cuatro mejores equipos del continente).
El Perú es la 2da mejor
selección que más veces obtuvo el 3er lugar, solo por debajo de Uruguay (8 y 9
veces respectivamente); así mismo, junto a Uruguay comparte un 3er lugar de
mejor 4ta ubicación en la historia, por debajo de Chile y Paraguay (5, 7 y 11
veces respectivamente). El mérito de hoy, pareciera ser la “evolución
deportiva” ofrecida en las 3 últimas ediciones, con el 3er lugar el 2011 y 2015;
y éste 2019 un merecido 2do lugar.
En la historia de la
“Copa” el Perú no tiene un lugar privilegiado, acaso ¿será un reflejo de su
estatus y jerarquía deportiva en Sudamérica?, estatus ¿qué quizá pueda cambiar,
mejorando la estructura dirigencial? o jerarquía ¿que quizá pueda alcanzar,
aceptando superarse a partir de una realidad innegable?; por otro lado, el
“fenómeno selección” de los últimos años pareciera ser una “isla evolutiva” que
va a un ritmo diferente, comparada con la realidad del fútbol peruano en sus
diferentes instancias.
En el deporte, la
estadística y la historia han nacido para ser “cuestionadas”, solo el trabajo
enfocado en mejorar el presente logra hacer historia en el futuro.
Mg. Franz Rivera Mansilla
Psicólogo Deportivo