PREMIANDO CON DINERO A NIÑOS
Tiempo atrás, con el fin de masificar una disciplina deportiva, se hizo un evento de “promoción e identificación de talento deportivo infantil”. Los organizadores fijaron premiar a los ganadores con medallas, diplomas y MONTOS DE DINERO; pero no contaron con que muchos pequeños participarían presionados por los adultos (padres) enfocados en el dinero. El adulto es quien decide la participación del menor y quien fácilmente se motiva por dinero.
Un premio monetario con la idea de recrear y en esquema de iniciación deportiva carece de sentido; pues ENCADENAMOS la participación y el esfuerzo del niño al dinero, distorsionando y degenerando la esencia de la práctica deportiva y dicha etapa formativa; por otro lado, es innecesario exponer al niño a la “ambición” del adulto; atenuando el factor de recreación, diversión y formación.
Un buen premio inicia en valorar la participación y el esfuerzo, luego el RECONOCIMIENTO Y RESPETO del adulto; y finalmente, algún elemento que pueda apreciar significativamente, que lo motive para continuar en el deporte o que puede cubrir alguna necesidad de su formación deportiva y escolar. Alternativas pueden ser: diploma, medalla, juguete, ropa, útiles escolares, implementos deportivos, vales de alimento, entre otros.
Durante la formación deportiva se INTERIORIZA la importancia y su disfrute, se valora el esfuerzo y se desafía las capacidades para mejorarlas; pero cuando se premia con dinero, desde muy pequeños, se motiva al adulto y a veces no se logra beneficiar directamente al niño.
Mg. Franz Rivera Mansilla